lunes, 25 de marzo de 2013

PLAN DE CONTROL DE AGUA DE CONSUMO HUMANO EN INDUSTRIA ALIMENTARIA

Aunque de partida no se entienda muy bien la finalidad de tomar lecturas de Cloro Residual Libre (CRL en adelante) en las distintas tomas de agua de mi empresa, y pese a que pueda volverse una práctica común el anotar dichas lecturas sin realizar medición alguna; parece lógico pensar que esta exigencia sanitaria debe tener algún tipo de fundamento y finalidad.


Antes de intentar responder a las posibles causas de este requerimiento, es preciso comentar que en los últimos años dicha exigencia se ha vuelto más flexible y práctica ya que actualmente se discrimina, a la hora de requerir la cumplimentación de este registro, entre distintos tipos de empresas así como entre actividades y destinos del agua utilizada.



Cuando elaboramos nuestro plan de agua de consumo humano tenemos que confeccionar un plano de conducciones de agua fría y caliente indicando entre otros:

-  Registro de entrada de agua a nuestras instalaciones
-  Puntos terminales de la red
-  Generadores de agua caliente (termos eléctricos, butano, calderas, etc.)
-  Sistemas acumuladores de agua (aljibes o depósitos AFCH)



Este último apartado supone un punto de máximo riesgo dentro del sistema, ya que en este tipo de instalaciones (ya sean fabricados en PVC, hormigón, etc.), normalmente olvidadas y no incluidas en el plan de limpieza y desinfección de nuestras instalaciones; el agua apta procedente de la red se acumula pudiendo disipar el cloro disuelto y perdiendo por consiguiente, su condición de potabilidad.


A esto hay que añadir, dado el deficiente emplazamiento, exposición a elementos y accesibilidad; el lamentable estado de mantenimiento en el que se encuentran la mayoría de estos sistemas acumuladores, que problemas comunes como:

-  Materiales de construcción no aptos (que con el paso del tiempo se desprenden o liberan en el agua acumulada.
-  Estado de limpieza deficiente (con sedimentos groseros y presencia de restos de materiales de fabricación y corrosión de metales en contacto con el agua)
-  Desperfectos en cierres (que facilitan el paso de insectos y roedores que buscan un lugar húmedo y cálido, y que perecen en su interior descomponiéndose en ocasiones en el agua acumulada)
-  Etc.
Por todo esto, la única garantía de seguridad del agua en el terminal de la red, viene dada por la presencia de desinfectante en la dosis legislada (0.2 y 1.0 ppm), ya que cualquier empresa de abastecimiento público o privado tiene la obligación de garantizar la potabilidad del agua “hasta el registro de entrada de nuestro establecimiento”, y como podemos observar desde este punto hasta el terminal pueden ocurrir muchas cosas.


El propio sistema de tuberías de nuestra empresa puede actuar como un sistema acumulador durante la noche o las horas de inactividad, por lo que la lectura de CRL ha de realizarse a primera hora de la mañana y siempre después de dejar correr el agua unos minutos. De esta forma eliminamos el agua acumulada en la tubería y permitimos el paso de agua renovada desde la red principal de abastecimiento.


En cualquier caso puede ser conveniente aplicar las siguientes medidas preventivas para nuestro aljibe AFCH:
- Incluir dicho elemento en el plan de limpieza y desinfección de nuestra empresa (programar una limpieza anual que incluya el vaciado total y la purga de las conducciones de agua conectadas al mismo)
- Incluir el aljibe AFCH en el plan de mantemiento de instalaciones equipos y útiles de nuestra empresa (revisión periódica de cierres y defectos estructurales)
- Estudiar el consumo diario de agua de nuestro establecimiento y comparar con el volumen de agua acumulada (una renovación diaria del agua del depósito es un buen indicativo de la calidad de la misma, mientras que consumos bajos frente a grandes volumenes almacenados conlleva la instalación de un dosificador automático para desinfectante)
- Nunca clorar el agua de forma acumulada de forma manual
- Nunca mantener el depósito de agua en reserva o desconectado de la red principal en prevención de incidencias (mantenerlo siempre operativo y con una buena renovación de agua)
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