sábado, 6 de julio de 2013

LOS PORTADORES SANOS Y LA SORPRENDENTE HISTORIA DE “MARÍA LA TIFOIDEA”

Mary Mallón, irlandesa de origen, se traslado a principios del siglo XX y con tan sólo 15 años a EEUU para trabajar como parte del servicio doméstico en casas de huéspedes de Nueva York.

En el periodo de 1900 a 1906 trabajó como cocinera (oficio mejor pagado y para el que presentaba claras aptitudes) en un total de 7 casas en las que curiosamente se produjeron 22 casos de fiebre tifoidea y una niña pequeña falleció a consecuencia de la enfermedad.


En 1906 La investigación del gran número de brotes y la ausencia de la bacteria en aguas de consumo, hizo pensar en la propagación de la enfermedad a través de los alimentos o del personal responsable de su manipulación, apuntando a Mary, previo estudio del historial de la cocinera, como segura fuente de contaminación.

Reacia a someterse al análisis de detección de Salmonella Typhi (patógeno responsable de la fiebre tifoidea), en una época en la que resultaba inconcebible  el concepto de “portador sano” por el que una persona podía transmitir patógenos sin presentar síntomas de la enfermedad, fue finalmente capturada en 1907 para confirmar poder confirmar entonces la presencia del bacilo de la tifoidea en 120 de las 163 muestras analizadas.

Probablemente Mary (apodada a partir de ese momento Mary Typhoid, “María la Tifoidea”) fue el primer portador sano identificado. Tras rehusar el ofrecimiento de las autoridades sanitarias de extraerle la vejiga (posiblemente infectada y desde donde la bacteria se transmitía al intestino), fue recluida durante tres años en cuarentena total, hasta que en 1910 fue liberada con el expreso compromiso de no volver a manipular alimentos para terceras personas y presentarse a revisión cada tres meses.

Bajo el pseudónimo de Mary Brown, desapareció del control sanitario rápidamente para volver a trabajar en cocinas de hoteles, restaurantes y hospitales, donde fue capturada 5 años más tarde tras dejar un rastro de enfermedad y dos nuevos fallecidos.

Conducida a prisión, permaneció bajo custodia y en cuarentena otros 23 años, hasta su fallecimiento por neumonía (que no por fiebre tifoidea), en 1938.

Con un balance de 53 enfermos y 3 fallecidos, Mary Typhoid acuñó su propio apodo como término que actualmente se sigue utilizando para designar a aquellos portadores, que por no sentirse enfermos, trasmiten patógenos en un acto de irresponsabilidad.

Actualmente la Salmonella Typhi, transmitida por agua de consumo o alimentos contaminados con restos de orina o heces de animales o personas infectadas, presenta, especialmente en países en vías de desarrollo, una elevada tasa de mortalidad y morbilidad asociada a procesos severos de fiebre entérica.
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