miércoles, 21 de agosto de 2013

ALÉRGICOS A LA SUAVE PIEL DE UN MELOCOTÓN. LAS PROTEÍNAS TRANSPORTADORAS DE LÍPIDOS (LTPs)

Estas proteínas de marcado carácter defensivo y ampliamente distribuidas en el reino vegetal, se concentran en la piel y zonas exteriores del fruto, lo que explica su mayor reactividad frente a la pulpa.

Las LTPs se encuentran en frutas como el melocotón, albaricoque, cerezas, ciruela, naranja…, verduras (principalmente de hoja), polen y látex (savia de la planta)






La LTP del melocotón, identificada como Pru p 3, presenta una elevado grado de similitud estructural con otras LTPs, lo que provoca reactividad cruzada al consumir otras frutas, principalmente del género de las Rosaceas (el cuerpo las confunde, generando episodios de alergia frente a alimentos a los que realmente no es alérgico)

Resistentes al tratamiento térmico, pueden permanecer en alimentos cocinados provocando graves episodios de alergia a consumidores potencialmente sensibles. La reacción alérgica se produce cuando las llamadas células presentadoras de antígenos del intestino reconocen estas proteínas. La digestión de las mismas origina fragmentos (péptidos), que son presentados a los linfocitos T, responsables de identificarlos y procesarlos en función de su origen interno o externo, así como de desarrollar una respuesta adecuada. En caso de ser identificados como sustancias “extrañas”, los linfocitos T activan a los linfocitos B (productores de anticuerpos), que desencadenan la síntesis de Inmunoglobulina E (IgE) frente al alérgeno, produciendo los síntomas habituales de una crisis alérgica (prurito, conjuntivitis, rinitis, etc.).

Ayúdanos a difundir el contenido del blog compartiendo en tus redes sociales



Frente a los tratamientos tradicionales consistentes en administrar concentraciones crecientes del alérgeno de forma controlada y con la finalidad de acostumbrar al organismo a su presencia para que finalmente lo tolere en ciertas cantidades; los nuevos tratamientos de inmunoterapia se centran en la modificación de la respuesta de los linfocitos T frente al alérgeno, de forma no se induzca la activación de linfocitos B, con la consiguiente producción de IgE y crisis alérgica.


Los alérgicos al melocotón presentan frecuentemente reacciones locales (habitualmente lo son también al polen), como urticaria por contacto con la piel (manos y cara) y síndrome de alergia oral (hinchazón en labios y lengua). Asma, rinitis y conjuntivitis son síntomas clásicos asociados también al contacto con la piel de la fruta

La sintomatología en pacientes que sufren reacciones generales (habitualmente no alérgicos al polen pero sí a la pulpa de la fruta), manifiestan 1 hora tras la ingesta, un cuadro sintomático que puede ser moderado (urticaria generalizada y picor intenso, acompañada de dolor abdominal, vómitos y diarrea) o grave en el caso de elevada sensibilización (edema de glotis, anafilaxia y shock).
La eritrosina (E-127) y el cáncer de tiroides Un aminoácido de las pipas de calabaza frente a los parásitos intestinales Aloe Vera contraindicado para menores, mujeres embarazadas y madres lactantes La capsaicina de la pimienta de cayena Los psoralenos del apio frente a manchas de la piel y quemaduras solares Dios y el demonio en el pan de cada día. Claviceps purpurea del centeno Sensación de pérdida de los dientes: La ciguatera del pescado El aceite de coco y sus propiedades frente a la bacteria responsable de la caries Desnaturalizados por la colza. El síndrome del aceite tóxico en la España de 1981 Crucíferas contra el cáncer. El sulforafano del brócoli La dulce Estevia. Un edulcorante natural frente a los artificios químicos Leishmania: Sólo un mundo cínico curaría antes a perros que a personas