sábado, 3 de agosto de 2013

EL MEJILLÓN, UN RESERVORIO DE TOXINAS. LA INTOXICACIÓN DIARREICA Y EL ÁCIDO OKADAICO

Con este artículo dedicado a la Intoxicación Diarreica (DSP, Diarrheic Shellfish Poisoning), se completa el estudio inicial de las tres principales variedades de toxinas que afectan a moluscos bivalvos como mejillones, navajas, berberechos, ostras, almejas, ostiones, lapas, etc.

Junto a la Toxina Amnésica  y la Paralizante, la Toxina Diarreica se presenta como habitual de nuestras costas, y aunque mucho menos nociva que las dos anteriores, es sin duda la de mayor incidencia, con miles de casos confirmados en España y periodos donde se ha producido el cierre de hasta el 50% de las bateas gallegas.


(Quizás te interese leer: “La Toxina Amnésica (ASP) en moluscos”)



Al igual que Amnésica y Paralizante, la Intoxicación Diarreica es consecuencia del crecimiento incontrolado de dinoflagelados (algas microscópicas asociadas a episodios de Marea Roja) capaces de sintetizar sustancias tóxicas que los moluscos bivalvos retienen y acumulan en el tejido adiposo gracias al sistema de microfiltración de partículas y plancton en suspensión, que utilizan para alimentarse (el mejillón puede filtrar hasta 8 litros de agua en 1 hora).

El crecimiento exponencial de microalgas está sujeto a condiciones ambientales, como nivel de insolación, temperatura del agua o disponibilidad de nutrientes, siendo frecuente que se origine 1 o 2 veces al año, coincidiendo con repuntes en el número de casos confirmados.

Ayúdanos a difundir el contenido del blog compartiendo en tus redes sociales




Son las variedades Dinophysis, Gambierdiscus y Prorocentrum las principales productoras de Ácido Okadaico (AO) y derivados como las Dinofisistoxinas (DTX), junto con Yesotoxinas (YTX) y Pectenotoxinas (PTX); capaces de producir en un periodo de 30-120 minutos tras el consumo del molusco contaminado, severos episodios de diarrea, nauseas, vómito y dolor abdominal, que suelen remitir 3 días más tarde sin necesidad de hospitalización.

Se trata de toxinas termoestables, por lo que la cocción del molusco no consigue inactivarlas.  Son además indetectables mediante sabor, olor o color del alimento.

El AO provoca contracción de larga duración del músculo liso de las arterias humanas, y es considerado un promotor tumoral, ya que inhibe la actividad de las fosfatasas provocando la hiperfosforilación de las proteínas responsables de la supresión tumoral.



Pese a que el Instituto Tecnológico para el Control del Medio Marino de Galicia (INTECMAR), supervisa diariamente la calidad de las aguas de producción, los principales problemas suelen originarse por el consumo de moluscos bivalvos procedentes de comercios sin autorización, comprados en la propia embarcación o extraídos manualmente de arrecifes costeros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

La eritrosina (E-127) y el cáncer de tiroides Un aminoácido de las pipas de calabaza frente a los parásitos intestinales Aloe Vera contraindicado para menores, mujeres embarazadas y madres lactantes La capsaicina de la pimienta de cayena Los psoralenos del apio frente a manchas de la piel y quemaduras solares Dios y el demonio en el pan de cada día. Claviceps purpurea del centeno Sensación de pérdida de los dientes: La ciguatera del pescado El aceite de coco y sus propiedades frente a la bacteria responsable de la caries Desnaturalizados por la colza. El síndrome del aceite tóxico en la España de 1981 Crucíferas contra el cáncer. El sulforafano del brócoli La dulce Estevia. Un edulcorante natural frente a los artificios químicos Leishmania: Sólo un mundo cínico curaría antes a perros que a personas