lunes, 2 de septiembre de 2013

LOS ROTAVIRUS EN MENORES Y LA GASTROENTERITIS VÍRICA INFECCIOSA

Como en otros casos de transmisión vírica, el contacto con materia fecal,  usual en menores de 5 años por vía “ano-mano-boca”, incrementa el riesgo de contraer un tipo de infección endémica de todo el planeta, y que a diferencia de bacterias o parásitos no discrimina significativamente entre distintas sociedades en función de su desarrollo o progreso tecnológico.

Los rotavirus, pertenecientes a la familia de los reoviridae engloban a seis grupos distintos de microorganismos con características comunes. Tan sólo los grupos A, B y C tienen la capacidad de infectar a humanos, y de ellos el rotavirus tipo A es sin duda el más extendido y común causante de la gastroenteritis viral aguda que padecen en algún momento prácticamente todos los menores de 4 años.


Su gran difusión en el medio y baja dosis infectiva, propicia el gran número de brotes asociados a rotavirus. Transmitido a partir de las heces del portador infectado (frente a una dosis infectiva de 10-100 partículas virales infecciosas (PVI) , el portador libera en una deposición ordinaria entre 10.000 y 100.000 PVI), el virus accede al organismo del menor a través de alimentos manipulados en condiciones inadecuadas de higiene (especialmente por parte de cocineros y personal de guarderías, así como por las propias madres o responsables de alimentar al menor).


Pese a que un choque térmico de 70º C en alimentos cocinados inactiva el virus, es la manipulación posterior (manos contaminadas tras ir al baño y deficientemente lavadas y desinfectadas, contaminaciones cruzadas con instrumental en contacto con materia fecal, etc.), la responsable del elevado número de episodios registrados, junto a otros factores que determinan en última instancia el contacto del menor con la materia fecal (llevarse a la boca juguetes o manos. contaminadas por contacto con restos fecales).

El rotavirus tipo A tiene un periodo de incubación de 1-3 días. Los síntomas, que comienzan habitualmente con vómitos y fiebre baja, derivan a partir del segundo día en dolor abdominal y diarrea severa acuosa que puede prolongarse hasta un total de 8 días. La deshidratación en el caso de menores, requiere hospitalización en el 50% de los casos por incapacidad de reposición, mediante la dieta, del líquido eliminado, pudiendo resultar mortal de no acudir a tiempo.

Ayúdanos a difundir el contenido del blog compartiendo en tus redes sociales



Conocida como Diarrea de Invierno, por la estacionalidad de este tipo de gastroenteritis (más frecuente en los meses de noviembre a abril), los menores de 5 años que la padecen pueden desarrollar cierta intolerancia a la lactosa, y  adquieren una inmunidad natural parcial que los protege de rotavirus en la etapa de adultos. Otros grupos de riesgo son las personas mayores, inmunodeprimidos y neonatos.

Pese a no estar incluida en el calendario infantil de vacunaciones ni en el sistema de financiación del Sistema Nacional de Salud, en España se comercializa una vacuna de administración oral en 3 dosis (RotaTeq®),  capaz de prevenir hasta en un 90% el contagio con este común tipo de virus. La primera dosis debe ser administrada entre los 45 y los 90 días de edad, y las siguientes con un espaciamiento de al menos 30 días (2, 4 y 6 meses).

Aunque los efectos secundarios de la vacunación son mínimos se han descrito algunos episodios (1: 20.000) de invaginación intestinal, obstrucción del intestino que suele requerir hospitalización e incluso cirugía.  
La eritrosina (E-127) y el cáncer de tiroides Un aminoácido de las pipas de calabaza frente a los parásitos intestinales Aloe Vera contraindicado para menores, mujeres embarazadas y madres lactantes La capsaicina de la pimienta de cayena Los psoralenos del apio frente a manchas de la piel y quemaduras solares Dios y el demonio en el pan de cada día. Claviceps purpurea del centeno Sensación de pérdida de los dientes: La ciguatera del pescado El aceite de coco y sus propiedades frente a la bacteria responsable de la caries Desnaturalizados por la colza. El síndrome del aceite tóxico en la España de 1981 Crucíferas contra el cáncer. El sulforafano del brócoli La dulce Estevia. Un edulcorante natural frente a los artificios químicos Leishmania: Sólo un mundo cínico curaría antes a perros que a personas