jueves, 14 de noviembre de 2013

CAFÉ GOURMET A 100 EUROS LA TAZA Y RECOLECTADO DE LOS EXCREMENTOS DE UN MAMÍFERO

Cuando en el siglo XVIII se prohibió a los nativos de las islas del archipiélago indonesio consumir el café que ellos mismos cultivaban para los colonos holandeses, no les quedó más remedio que como se dice coloquialmente “buscarse la vida”.

Los excrementos de un mamífero, la civeta de las palmeras (Paradoxurus hermaphroditus), con apariencia de gato pero hocico similar al de la mangosta y endémico de ese mar de pequeñas islas entre las que se encuentra Célebes, Java, Filipinas, Timor Oriental o la propia Sumatra; sirvieron entonces de fuente improvisada de granos con los que preparar el café que acostumbraban a tomar a diario.





La civeta, entre otros habituales de su dieta como insectos, frutos y jugo de la delicada flor “ave del paraíso”, seleccionaba de los cafetales los granos rojos en su punto óptimo de maduración gracias a un desarrollado sentido del olfato. Estos granos eran transformados enzimáticamente para finalmente ser excretados semidigeridos y aún cubiertos por las capas externas del fruto. Una paciente recolección de los mismos serviría a los lugareños para degustar previo lavado y suave tostado, una extraordinaria taza de  café.

Ayúdanos a difundir el contenido del blog compartiendo en tus redes sociales




Sin duda “ha llovido” desde entonces hasta ahora, pero al módico precio de 100 € por taza aún podemos degustar este sabroso “Kopi Luwak” (café de civeta) en las cafeterías más selectas de Londres, New York o Tokio.

Un café con cuerpo y tonalidades canela, exótico y lleno de matices…. chocolate, almibar, caramelo…, toda una delicatesen para paladares expertos que al igual que los primeros colonos, supieron asociar a este singular proceso de maduración del grano, un enriquecimiento del aroma y un dulzor característico del “café más caro del mundo”.

Pero como no podía ser de otra manera, aparece entonces la mano del hombre, para arruinar como suele ser costumbre el encanto de lo natural y fortuito, para optimizar el rendimiento de un proceso que no debiera ser tal, para matar en definitiva, la belleza de paladear la selva en estado puro.


En la actualidad, distintas organizaciones vienen denunciado la existencia de cientos de explotaciones donde las civetas son enjauladas y alimentadas exclusivamente con granos de café en busca del tan preciado excremento.

Las privamos de la selección olfativa de los mejores granos, restringimos y modificamos su dieta en busca de cuotas más altas de producción, las maltratamos y estresamos enjaulándolas en espacios reducidos. Y pese a todo esto aún mentimos a cientos de consumidores vendiendo un preciado Kopi Luwak “Salvaje”. Valiente salvajismo….., pero el nuestro, por intentar comercializar en masa y a precios que rondan los 600-1000 dólares el Kg, un producto que originariamente resultaba especial, único e inigualable.

Aunque se exportan grandes cantidades de Kopi Luwak desde indonesia, se estima que tan sólo 300 kg son genuinamente “café de civeta” obtenido mediante recolección natural de granos procedentes de excrementos de animales libres.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

La eritrosina (E-127) y el cáncer de tiroides Un aminoácido de las pipas de calabaza frente a los parásitos intestinales Aloe Vera contraindicado para menores, mujeres embarazadas y madres lactantes La capsaicina de la pimienta de cayena Los psoralenos del apio frente a manchas de la piel y quemaduras solares Dios y el demonio en el pan de cada día. Claviceps purpurea del centeno Sensación de pérdida de los dientes: La ciguatera del pescado El aceite de coco y sus propiedades frente a la bacteria responsable de la caries Desnaturalizados por la colza. El síndrome del aceite tóxico en la España de 1981 Crucíferas contra el cáncer. El sulforafano del brócoli La dulce Estevia. Un edulcorante natural frente a los artificios químicos Leishmania: Sólo un mundo cínico curaría antes a perros que a personas